El muro de Berlín

apict2014-03-29_01-33-28-

Al principio no eran más que unos cascotes lo que los separaban, cuando todavía la gente se saludaba de un lado a otro, luego empezaron con las alambradas de espino, las paredes cada vez más altas, y cuando se quisieron dar cuenta tenían un muro de casi cuatro metros de alto.

Con el tiempo se acabaron olvidando de él, lo llenaron de pintadas e hicieron como si no estuviera ahí. Pero ya no sabían nada de la gente del otro lado. Era el muro de Berlín. Ahora parte de  ese muro está en Madrid, en un parque, y también entre tú y yo.

El de hormigón tardó décadas en caer, pero cuando lo hizo montaron una buena juerga.

Anuncios