Íker y sara

Lo único que tuvo de especial el beso de Íker y Sara fue que lo vimos por la tele.

Bueno, en realidad eso no es así. Claro que tuvo algo de especial. Pero no más especial que cualquier beso que hayamos podido dar el resto de los mortales. Son esos besos que se hacen de rogar, los que vienen después de una mirada que grita que te acerques. Besos en un portal o a la vista de amigos. Besos que por tu bien más te vale no dejar pasar, porque te vas a arrepentir muy mucho.

Y si nunca te has sentido Íker o Sara, háztelo mirar…

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