Cómo no parecer idiota en un garito.

Desde mi posición, noche tras noche, he podido observar los hábitos nocturnos de los cazadores urbanitas modernos, porque en las discotecas somos un poco como en la prehistoria: La mayoría son cazadores que salen a ver que pasa, y algunos, un poco más aventajados, se dedican ya a la pesca o incluso a la agricultura; ya sabes, echan la caña y esperan a que piquen, o simplemente recogen los frutos de una larga espera, pero son los menos.

Así que aquí van, no unos consejos, sino unas opiniones de lo que debe, o no debe, hacer un cazador moderno para, simplemente, no parecer un idiota más:

En primer lugar: Olvídate de cazar. Ya tenemos una edad para saber que si sales, sales. Es decir, lo importante es la fiesta, pillar debería ser simplemente un bonus. Con esa premisa en mente, ahora que aun vas sobrio, piensa un poco como una chica: No vayas a por cualquiera sino a por la que te guste. No te impacientes, siempre hay alguna. Entre que aparece o no,  es recomendable que tengas cuidado con las que sonríen demasiado o se acercan muy alegremente. Por si no lo sabías, casi cualquier chica puede beber una noche entera gratis y volver a casa perfectamente sola gracias a primos como tú, lo que nos lleva al segundo punto importante de la noche: Controla tu cartera, vaquero, y no desenfundes rápido.

¿Ha aparecido ya la chica? Bien, empieza la acción. Pero espera un momento ¿de verdad sólo te gusta una? Bueno, hablamos de una sola noche y de no parecer un idiota, así que elige entre las mejores opciones. Para ello conviene desarrollar un poco eso que llaman “inteligencia emocional”. Aprende esas cosas como que si te mira un par de veces y sonríe un poco puede que se esté insinuando. En serio, esas cosas pasan. Yo tampoco me las creo, pero aprendes a verlo.  Excepcionalmente te tocarán con un dedo por la espalda o te guiñarán un ojo, lo cual lo mismo puede significar que quieren mambo o que simplemente están jugando contigo. Sólo la experiencia te ayudará a no parecer un idiota aquí, y aun así…Por cierto, ya que has elegido es conveniente recordar que no suele gustar lo de ser segundo plato, y para no ser un idiota lo mejor es no hacérselo sentir a nadie.

Como ya hemos dicho que no estamos en el caso de los pescadores ni agricultores, te va a tocar a ti mover ficha, no a ella. Este es el momento crítico de idiotas y no te voy a decir qué tienes que hacer, pero recuerda: Ojo con sacar la cartera, que al menos se gane la copa. Si consigues que sea ella la que invite vas por el buen camino. Cuidadito con las manos. Estoy harto de ver a chicas que piden ayuda a gritos a cualquier desconocido para librarse de un pulpo. Si bailas puedes ser sutil, y si ella te agarra no acabes haciendo un hoverhands (búscalo en google). Está bien ser uno mismo. Recuerda que nadie es perfecto y que los superhombres no existen.

Y el punto final, que no hace sino volver al punto principal. ¿Te lo has pasado bien? ¿Ha sido divertido para ambos? Entonces es que no has sido un idiota. Lo de ligar de verdad corre de tu cuenta.

Anuncios

Los Pitovnis

(Originalmente publicado el 16 de diciembre en mi muro de Facebook)

Hoy he descubierto algo sobre Pitovnis (parrafada inside…):
En su momento, para mi, Pitovnis era algo genial, rock, fiesta, kilómetros, vídeos, fotos, furgonetas, un poco mas de fiesta y sobre todo cuatro amigos viviendo la experiencia de su veinte años. Me llamaba la atención cuando a veces algún fan, algunos de los cuales ahora puedo llamar amigos, me decía lo que sentía al escucharnos, lo que significaban nuestras canciones. A mi me sorprendía, me ilusionaba, pero sin más. Hoy creo que lo he comprendido.

Resulta que me han recordado este vídeo de la presentación de nuestro segundo disco (¡hace casi tres años!) y se me han puesto los pelos de punta. ¡Joder! Tampoco éramos los reyes pero no lo hacíamos mal, quizá pudimos ser alguien…

Y vale que llevo unos días que no soy lo mejor de mi mismo, y eso siempre agilipolla un poco, pero quizá nuestras letras y nuestra música si eran capaces de emocionar y no éramos solo putafarra; porque un piso 24 en la calle O’donnel con vistas al mar también puede ser un segundo con vistas a un bar ruidoso, porque la niña que el tiempo dejó algún día escapar puede ser cualquiera, momentos de tu vida pueden ser la vida de todos, y todos hemos intentado ver si de esto había algo en claro y en algún momento también hemos dejado la ropa tirada por el salón los dos desnudos en tu habitación, en los malos momentos también hemos tenido una indigestión, hemos tapado grietas desde tu jardín y hemos visto quimeras, pero al final siempre, siempre, el rock and roll nos trajo al mundo otra vez aunque fuera por un rato y a un precio elevado.
Gracias Rafa Rasilla, Chema Moreno, Alex Arias y a todos los que alguna vez se os pusieron los pelos de punta al escucharnos.

La reina de baile

Imagino que nunca le hicieron una canción. Hoy voy a escribirle yo esto:

La conocí hace ya años, leyendo lo que escribía. No podría decir ni cómo ni cuándo coincidimos por primera vez, pero creo recordar que fue en una crepería. Era una chica pequeña pero no era poca cosa, su cara afilada y su enorme sonrisa no pasaban desapercibidas.  Morena pero de piel blanca y con pecas, de esas bonitas que puedes pararte a contar.

Y escribía, vaya si escribía, igual que hablaba. Siempre sabía qué decir, siempre le acababas dando la razón y sus ocurrencias eran fascinantes, como hacer festivo el día de tu cumpleaños o evitar los domingos llamándolos sabalunes.

Es verdad que nos vimos pocas veces y, con el tiempo, cada uno siguió su camino hasta que un día, tampoco se muy bien ni cómo ni por qué, nos volvimos a ver. Me me contó que se la habían liado bien, porque los tíos a veces también la liamos bien, y que se iba, que necesitaba escapar. Fue entonces cuando me dijo que me quitara la estrella de Sheriff y que me escapara yo un fin de semana. Y lo hice.

Pero también le dije algo. Le recordé una noche, cuando aún no teníamos smartphones, en la que le escribí un SMS casi cuando salía el sol “Q haces?Stoy por tu ksa. Dsyunamos?”. Entonces fue cuando en el bar más cutre de la zona, entre taxistas y abuelillos madrugadores apareció ella con un precioso vestido verde, y charlamos, charlamos, charlamos.

Yo nunca tuve fiesta de graduación, pero esa noche ella fue, sin duda, la reina del baile.

“…Yo empiezo a ponerme espeso, así que aunque nunca tuvimos tema un día si tal, si eso, 
te enseño un par de trucos, nena.  O mejor tú al litro y yo al tabaco y nos vemos en los soportales como antes en el mismo banco como cuando éramos inmortales…” 

Nombre de canción-Rubén Pozo.

Confía en mi

No te fíes del pinchadiscos. Total, si te lo ligaste tú, otra podrá hacer lo mismo ¿no?

Mejor fíate de un cartero cuando le abra la puerta una desconocida, de un ejecutivo con su despacho y su secretaria o de un médico y sus compañeras en la guardia, por ejemplo. Fíate de cualquiera de esos, que esos nunca te van a engañar. Pero no te fíes del chavalito del escenario.

Ahora, no te olvides que ese chavalito, aunque tuviera una legión detrás, era el único que sabía que contigo a lado no lo hacía falta nada más para ganar cualquier batalla.

Ha estado bien

He conseguido darme tregua: No he mirado el reloj, no he sacado el teléfono del bolsillo, no se de qué hablaban en la mesa de al lado ni qué aspecto tenían. Tampoco me he molestado en hacer las cuentas al pagar y suerte que sé que nos ha atendido una camarera y no un camarero. No se cuántas personas había en la cola para pedir el café ni si las viejecitas de al lado han tardado mucho o poco en irse. No me he fijado en el color de las paredes ni en si estaba sucia la mesa. Podrían haberme robado la cartera veinte veces y no me habría dado cuenta hasta mañana, por lo menos.

Diría que ha estado bien-ha estado bien-. Solo se que la coleta te sigue quedando genial y que sigues oliendo a ti, y ya sabemos lo que pasa con eso

Aviso de la administración

Nota: Este blog cerrará el día que encuentre estabilidad.

Excepción: Tú, maravillosa estabilidad que me harás seguir escribiendo cosas, aunque sólo sean notas para que leas al despertar, papeles que te encuentres despistados en tu cartera, whatsapps que te pregunten qué tal y este blog que les diga a sus lectores lo guapa que eres al despertar.

Su tic-tac

No he dormido bien esta noche y se que tu tampoco. Estaba cansado pero he comido techo. Creo que pensaba en ti.

Mírame, cuando soñaba contigo me despertaba con una sonrisa, pero cuando pienso en ti me cuesta dormir. Sorprendente contradicción. Ahora que estoy aquí a tu lado no me atrevo ni a tocarte. No lo entiendo. No me entiendo.

Me gusta pensar que será por el tiempo. Pero no el de estas lluvias que vienen y van, no, si no el del reloj de tu mesilla que, con su tic-tac, me dice que aún le queda cuerda para rato y que no se va a dejar cambiar por uno digital, que antes prefiere que lo guardes en el cajón.

Yo

Para empezar diré que no soy ningún Sheriff a pesar de que últimamente  me lo llamen. No soy DJ ni pinchadiscos, tan solo un día me subí a darle al play y ahí sigo. Me dediqué a la música, y a día de hoy es lo que más dinero me ha dado, pero no soy músico. Insistieron en llamarme rockstar, y hasta me lo tatué, pero basta hablar dos minutos conmigo para ver que  no lo soy, como tampoco soy ningún artista pero aquí me tienes, tratando de escribir, fotografiar…

No soy policía, y a este paso no si si llegaré a serlo. Soy biólogo porque lo pone en un papel, pero cada día que pasa me olvido más y más de mis días en la facultad. Siempre quise ser Indiana Jones, que listo, la dualidad académico-aventurero era lo mío, sin embargo la única dualidad que tengo en común son su chaqueta y su sombrero, que por cierto me viene grande.

No he sido ciclista, no he sido karateka, no he sido portero de fútbol, no he sido un simple ordenanza. En esta vida he hecho miles de cosas sin haber sido nada.

Nada más que yo.

Estos si fueron héroes

Ya hará años, para algunos incluso décadas, que cualquiera de nosotros sabe que los héroes no llevan capa ni trajes extraños, ni tampoco van luchando contra súper villanos. Y algo nos dice que lo héroes que nos venden tampoco son de verdad, o sí,  pero ya sabemos cómo funcionan los medios.

Posiblemente un héroe no sea más que aquella persona anónima que hizo lo que debía en el momento preciso. Una donación, una escena digna de película de acción o un gesto tan sencillo como una sonrisa y un abrazo. El héroe es cualquiera que está ahí cuando lo necesitas y cumple sin que le importe nada más que ayudar. Y estoy seguro que tal día como hoy, hace diez años, debió haber unos pocos de héroes.

Por los que se fueron y por los que aún quedan. #11M